Escuchar y comprender antes de intervenir
El diagnóstico participativo permitió conocer necesidades, prácticas y percepciones de la comunidad antes de tomar decisiones técnicas. La encuesta fue un punto de partida: las decisiones sobre cada computador se tomaron posteriormente mediante diagnóstico físico.
¿Por qué comenzamos con un diagnóstico participativo?
Primero escuchar
EcoTech Circular no comenzó suponiendo qué necesitaba la comunidad ni qué componentes requerían sus computadores. Primero se recopilaron experiencias, necesidades y percepciones mediante socializaciones, conversaciones y una encuesta.
Esto permitió orientar las siguientes etapas con información proveniente directamente de las personas participantes.
Después comprobar
Lo expresado en una encuesta describe la percepción del propietario, pero no reemplaza una revisión técnica.
Por esa razón, las respuestas sirvieron para orientar la selección y organización de los casos, mientras que las decisiones de mantenimiento, reparación, repotenciación o disposición se tomaron después del diagnóstico físico.
Del interés comunitario a los casos realmente atendidos
Las cifras corresponden a momentos diferentes del proceso y no deben interpretarse como si representaran el mismo grupo.
El diagnóstico ocurrió en varias etapas
Socialización
Presentación del proyecto, explicación de su alcance y resolución de dudas de la comunidad.
Encuesta
Recolección de información sobre equipos, estado percibido, mantenimiento, reutilización y conocimiento sobre RAEE.
Análisis
Organización de las respuestas para identificar patrones, necesidades y posibles casos de participación.
Contacto
Comunicación con participantes y organización de la recepción de los equipos incluidos en la fase técnica.
Recepción
Registro del equipo, autorización correspondiente e identificación de la situación reportada.
Diagnóstico físico
Revisión del estado real del computador, sus componentes, funcionamiento y necesidades.
Decisión técnica
Definición de mantenimiento, reparación, repotenciación, reutilización o cierre sin reparación.
Seguimiento
Registro de intervenciones, recomendaciones, entrega y cierre de cada caso.
La problemática era técnica, pero también educativa
El diagnóstico comunitario mostró que las necesidades no podían reducirse únicamente a computadores dañados. También aparecieron prácticas de mantenimiento, dudas ambientales y decisiones sobre el uso y reemplazo de la tecnología.
Equipos lentos
La lentitud apareció como una de las situaciones frecuentes reportadas por la comunidad y motivó revisiones de mantenimiento, almacenamiento, memoria y optimización.
Falta de mantenimiento
Se identificó la necesidad de fortalecer prácticas de mantenimiento preventivo y cuidado periódico de los equipos.
Fallas diversas
Los participantes reportaron situaciones diferentes, lo que confirmó que no podía existir una solución única para todos los computadores.
Desconocimiento sobre RAEE
También se identificaron dudas sobre dónde y cómo disponer responsablemente un equipo electrónico al final de su vida útil.
La encuesta no era un diagnóstico técnico
Encuesta comunitaria
Permitió conocer lo que cada participante observaba o percibía sobre su computador.
- Estado reportado por el propietario.
- Hábitos de mantenimiento.
- Necesidades percibidas.
- Conocimiento sobre RAEE.
- Interés en participar.
Diagnóstico técnico
Permitió comprobar físicamente qué ocurría con cada equipo y qué intervención resultaba técnicamente razonable.
- Estado físico.
- Encendido y funcionamiento.
- Memoria y almacenamiento.
- Batería, teclado, pantalla y touchpad.
- Compatibilidad de componentes.
- Viabilidad de reparación.
El diagnóstico dio sentido a la economía circular
Considerar un computador como residuo sin revisar primero sus posibilidades de aprovechamiento contradice el enfoque del proyecto. Por eso, la evaluación técnica se convirtió en el punto de conexión entre la necesidad reportada por la comunidad y la decisión que debía tomarse con cada equipo.
El diagnóstico no terminó en una encuesta
La información inicial sirvió para orientar una ruta que después continuó con recepción, diagnóstico físico, mantenimiento, reparación, repotenciación, reutilización, orientación y cierre de casos.
Los datos también cambiaron a medida que avanzó el proyecto
La Bitácora conserva los cortes publicados en cada momento. Esto es importante porque permite observar la evolución real del proyecto sin modificar retrospectivamente lo que se sabía en una fecha anterior.
Datos históricos y dato consolidado
Los cortes anteriores permanecen en la Bitácora como evidencia del avance progresivo.
Estos valores no son contradictorios cuando se interpretan como cortes realizados en momentos distintos. Para las páginas permanentes y los documentos de cierre se utiliza el consolidado final de 41 respuestas, mientras que las publicaciones históricas mantienen el dato disponible cuando fueron publicadas.
Diagnosticar también implicó proteger datos personales
Las encuestas, autorizaciones y formatos técnicos podían contener nombres, documentos, teléfonos, correos, firmas, seriales y otros identificadores. Estos datos fueron utilizados para la gestión del proceso, pero no forman parte de las evidencias públicas.
En el sitio se presentan únicamente resultados agregados y evidencias previamente revisadas para evitar la exposición innecesaria de información personal.
Escuchar permitió decidir mejor
El diagnóstico participativo permitió pasar de una idea general sobre residuos electrónicos y computadores en desuso a necesidades reales identificadas con la comunidad. El diagnóstico técnico posterior permitió convertir esa información en decisiones concretas y documentadas.
